Mitocondrias: Un espectáculo vivo

Mitocondrias: Un espectáculo vivo

Texto y Fotos: Angie Rocker (Angélica Martínez)

En el primer día del mes de abril en la ciudad de Puebla, José Manuel Aguilera (líder de La Barranca) y Yann Zaragoza (DJ y ex tecladista de Caifanes) presentaron Mitocondrias, un espectáculo para disfrutarse en vivo, en un lugar íntimo y con la disposición de escuchar con atención a los tres elementos que conforman el concierto: piano, guitarra y las letras de las canciones interpretadas a través de la voz. En conferencia de prensa, ambos músicos compartieron lo que significa el concepto general de Mitocondrias.

Enfrentarse a ser solista

Las presentaciones solistas de José Manuel Aguilera, relata, surgieron hace 5 o 6 años bajo el nombre de Mitocondrias: “Originalmente era un experimento de presentarme yo solo en un show, cosa que nunca había hecho. Desde niño he tocando en bandas pero nunca pasé por esa parte de tú solo con una guitarra”. José Manuel se preguntaba qué se necesitaba para ser solista, “un poco para responder esa pregunta, empecé a hacerlo y me di cuenta de que lo primero que se necesita es aprender a tocar una guitarra más o menos bien. Montar tú solo un show es muy diferente a estar con un grupo”.

Con Mitocondrias, José Manuel Aguilera le busca a canciones propias y uno que otro cover, otro ángulo y sonoridades del que logra con una banda, “hacerlo solo era eso, hacerlo desde un punto de vista muy particular y ver cómo sonaba con una sola guitarra”. Después, Mitocondrias fue transformándose al ir incorporando otros elementos. En algún momento colaboraron: Enrique Castro, Federico Fong y Jorge Cox. Actualmente el músico Yann Zaragoza es quien acompaña con el piano a José Manuel Aguilera en este viaje, “Yann y yo nos encontramos por una serie de circunstancias y aunque ya nos conocíamos desde hace muchos años, nos reconectamos con la música”.  José Manuel explica que a raíz de esta reunión, el show se volvió a transformar, “son las mismas canciones pero arregladas para una sonoridad específica que estamos desarrollando”. Por su parta, Yann Zaragoza comenta que considera a José Manuel como un músico que “no tiene miedo de ver otras o de quedarse en un solo sonido fijo. Hay muchas bandas en donde oyes el disco y vas a un concierto y es lo mismo. A José Manuel le gusta experimentar y cambiar las canciones”. Además reconoce su increíble colección de vinilos.

La colaboración entre José Manuel Aguilera y Yann Zaragoza lleva aproximadamente año y medio. Ambos relatan que “la conjunción de dos músicos, dos instrumentos es un terreno muy fértil” ya que los lleva a “panoramas interesantes, arreglos nuevos y todo con una estética muy clara de conservarlo todo muy limpio”. Además de que ambos se encuentran en la constante búsqueda de transformación, “con la música puedes hacer lo que quieras. Una canción se puede hacer versión punk, jazz; de piano lo puedes pasar a guitarra, etcétera. Vamos a poner más teclados, nos estamos refinando. Haremos una pequeña incursión dentro de sonidos electrónicos. Poco a poco, como dice José, vamos agarrando un nuevo sonido”, dice Yann.

Un show que sólo se disfruta en vivo

Yann y José Manuel concuerdan en que hay varias particularidades en estas presentaciones. La primera es que es un proceso que se comparte con el público, “cada vez que nos presentamos hay algo diferente, por ejemplo, cambiamos algún arreglo”. Otra particularidad es que estos conciertos se realizan en lugares un poco más íntimos, “también el sonido es mucho más amable, es decir, no hay una batería, guitarras. Que también eso nos encanta, no lo descarto, al contrario, pero esto es otra cosa. Se establece con el público otra dinámica porque la misma sonoridad es más sutil, hay una atmósfera muy diferente a cuando estás con un grupo. Hay una relación más cercana entre lo que estamos haciendo nosotros y el público;  ellos están siempre muy atentos y se genera como una fragilidad que es digna de experimentar, vivir y sentir”, explican.

Y por último, algo muy importante que notan estos dos músicos a la hora de tocar: El público asistente escucha. “Normalmente en los conciertos de rock la gente no está precisamente escuchando, está hablando. El volumen te permite estar hablando y no pasa nada, acá si alguien se pone a hablar y nosotros estamos tocando, se oye. La gente escucha, todo el formato de lo que hacemos, los arreglos como que conducen a que la gente escuche”, reflexiona José Manuel y a la par repara en que también se debe a los pocos elementos que conforman los conciertos: un piano, la guitarra y la voz, “o casi diría que las letras son el tercer instrumento”, puntualiza y agrega que les gusta recordar el significado de las canciones, de las frases o la forma en la que están armadas las palabras, “nos permite reencontrarnos con las canciones y darles la vuelta”.

José Manuel Aguilera no planea hacer un disco de Mitocondrias porque en algún punto llegó a la conclusión de que quería un “espectáculo vivo”. Explica que actualmente hay muchos discos y a él le gustaría que las personas que quieran escuchar estas canciones tengan que ir al concierto, “no te lo puedes llevar a tu casa”, sentencia.

Aguilera dice que el camino que seguirá Mitocondrias, lo tienen que ir descubriendo de la misma música, “ella nos dirá: aquí está padre que se meta otro sonido, que tal si le meten un sinte, que tal si cambias la guitarra acústica por una eléctrica”. José Manuel Aguilera se asume como un músico que siempre está en constante movimiento: “hay algunos músicos que afrontan su música como algo que ya está hecho y que tienen que repetir todo el tiempo igual. Yo no soy así y me doy cuenta de que la música es igual. A la música la considero un ente vivo, no es un fósil. La música solita se mueve, suena muy esotérico, pero es la verdad. Las canciones de pronto te dicen “estaría padre irse por acá” y hay que escuchar y ver”.

Agradecimientos a Itzel Sánchez de Karuzo Bar y al Hotel Casa Abolengo por las facilidades para realizar este artículo. 

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