26 AÑOS HACIENDO RUIDO DESDE LO SUBTERRÁNEO

26 AÑOS HACIENDO RUIDO DESDE LO SUBTERRÁNEO

Fotos y Texto: Angélica Martínez/Ruido de Fondo/Blog Angie Rocker

El 23 de agosto de 1992 en San Andrés Cholula se llevó a cabo el primer toquín de Ruido Subterráneo. La primera alineación constaba de los miembros fundadores: Miguel Ángel “Micro” en el voz y René Hernández Fernández “Txhangho” en la batería. Juan David y Beto “Sololoy” fueron invitados a participar en las cuerdas, David en el bajo y Beto en la guitarra. En 2018 Ruido Subterráneo está integrado por: Beto “Sololoy” en la voz, Juan David en el bajo, Brujo en la guitarra y Miguel en la batería.

El sábado 25 de agosto de 2018 se llevó a cabo el aniversario 26 de Ruido Subterráneo en Beat 803.

Llegué al concierto poco antes de que Pateando Fuerte comenzara a tocar. El público aprovecho la pequeña pista frente al escenario para bailar. Las canciones de punk-hardcore de Pateando Fuerte resonaban a la par de las temáticas combativas como: “Propaganda Viviente”, “Maldito Presidente”, “Religión”, entre otras más; canciones que se incluyen en el disco Evolución Destructiva editado por Bam Bam Records que se estrenará el 8 de septiembre de este año.

Ahora tocaba el turno de los festejados, quienes se preparaban para iniciar con su presentación. La gente se reunió enfrente del escenario para bailar frenéticamente mientras Sololoy, Juan David, Brujo y Miguel tocaban “El Terror”. Cuando empezaba la canción “Todos contra todos” miré hacía mi lado izquierdo y vi como entraba un perro con su chaleco de policía, varios policías, militares y los de narcóticos. La banda seguía tocando y el público haciendo slam mientras la policía registraba las mesas y el lugar con el perro. Volteé a seguir con la mirada lo que estaba pasando, en parte porque me parecía increíble. Además de que nunca me había tocado algo parecido a la razia (término usado para llamar a los operativos policiacos). Es una escena que me lamenté no grabar.

Últimamente me he dedicado a poner atención en los detalles de la vida cotidiana y me encantan esos momentos de sincronía perfecta. La canción “Todos contra todos” sonando mientras la policía y el público convivían en el mismo espacio a sabiendas de cómo iba a terminar todo esto era un gran ejemplo de esta sincronización de hechos.

Ruido Subterráneo considera que el contenido de sus letras es atemporal, a pesar de que muchas de sus canciones fueron escritas desde hace 10 o 20 años siguen teniendo sentido actualmente. “Siento que mientras no cambie este sistema las letras seguirán vigentes porque se basa en denuncias”, dice Juan David. El concepto de rebeldía en la banda se sigue expresando mediante su propuesta “Protestamos por medio de la música. Y yo creo que nosotros como músicos, y en este caso, sí me atrevo a decir que el ruido como una de las bandas más importantes de rock subterráneo acá en Puebla, tenemos el deber de continuar promoviendo todo esto sin traicionar nuestros propios ideales”, comenta El Brujo.

Cuando terminó la canción, se apagaron las luces y el sonido del escenario. Después de un rato esperamos a que la policía dejará las instalaciones para poder seguir con el concierto. La gente comenzaba a impacientarse y les gritaba a Ruido Subterráneo que siguiera tocando. Yo tenía muchas ganas de comenzar a gritar “Le llaman democracia y no lo es… Le llaman democracia y no lo es… Oeoeoe oeoeoeoe. Le llaman democracia y no lo es”, pero después consideré que tal vez esa canción no iba con el momento. La chica que estaba al lado mío y más banda comenzó a cantar: “¡Pinches culeros rellenos de mierda!”. “Esa canción sí es pertinente”, pensé.

En ese momento intermedio en lo que esperábamos y una voz que salía de un megáfono decía: “No se asusten, estamos haciendo un operativo”. José Luis “El Sr. Punk” subió al escenario para entregarle a Ruido Subterráneo un reconocimiento por su aniversario.

Minutos después la música volvió a comenzar, aunque afuera seguían las luces de las torretas, mientras el staff hablaba con los tiras. Ahora sí, el público comenzó a gritar “Pinche culeros rellenos de mierda” y los Ruido le siguieron con esa canción que precisamente habla de la policía y su papel como defensores del Estado.

Yo estaba frente del escenario, así que si estiraba el cuello podía ver el set list de la noche, ya faltaba poco para mis canciones favoritas. Ahora tocaban “El Obrero”. Cuando terminó la canción el staff del Beat 803 subió al escenario para pedirnos que de la manera más tranquila posible desalojáramos el lugar porque el concierto no podría seguir. Nos pidieron disculpas porque esta situación se les salía de las manos. Hubo mucho descontento del público. Una gota fría de cerveza caía en mi pierna porque alguien había aventado un vaso contra las vallas frente al escenario mientras mentaba madres. “¡Qué poca para los que trabajamos! ¡No se vale! ¡Uno apoya y salen con estas mamadas!” Algunos intentaban mediar la situación, otros bebían rápidamente sus cervezas antes de desalojar el lugar y algunos más esperaban hasta el último momento con la esperanza de resistir. Los integrantes de Ruido Subterráneo lucían tristes, molestos y consternados, ahí sobre el escenario viendo como el público se iba. Yo me acerqué a la barra para buscar mi chamarra y una policía que se había colocado enfrente de las botellas de la vitrina me observaba. Caminé a la salida. Afuera había varias patrullas, militares, policías y personas que se organizaban para jalar a otro rumbo. Creo a los azules no les gustó la canción de “Pinches culeros”. Yo esperaba que el chofer de uber no se asustara al ver a tantos policías. No lo hizo. El señor era rockero y platicamos del tema durante el trayecto a casa. El tokin había llegado a su fin y no escuché mis canciones favoritas de Ruido Subterráneo.

Ya no estamos en 1971 o 1980 en donde los hoyos fonkys, como narra Federico Arana, eran literalmente hoyos clandestinos y en malas condiciones en donde los rockeros se recluyeron para escuchar esa música prohibida y satánica llamada rock. Estamos en 2018 y a un foro con sus permisos en regla, llega una cantidad -en mi opinión exagerada- de policías, militares y narcóticos a hacer una redada y terminar clausurando el lugar. El problema no son los foros o lugares – aunque nos podríamos meter a debatir entre si todos los foros cumplen con requisitos mínimos para garantizar la seguridad de los asistentes y bandas, pero ese será otro tema– para mí el problema es que gran parte de la sociedad y gobierno se creyeron el estereotipo del rockero como alguien vago, delincuente, borracho, drogadicto, etcétera.

Ruido Subterráneo no tiene broncas de tocar en cualquier lugar, ellos dicen que lo hacen a ras de piso o en grandes escenarios, aunque la línea es más subterránea: “Prácticamente en el nombre llevamos la penitencia”, acota Sololoy. La banda ha tocado en distintos escenarios para diferentes públicos ya que no están peleados con esa idea, aunque en el circuito underground “tienen su bastión y su refugio”. En pocas palabras, dichas por ellos mismos: Son una banda underground que puede tocar en cualquier lugar.

En la opinión de Juan David no hay escasez de espacios para tocar: “Los espacios están, es cosa de buscarlos. No tenemos problema con tocar en ningún tipo de espacio lo importante es dar a conocer nuestra música, lo que proponemos”.

Los conciertos de punk, rock urbano y metal han encontrado sus espacios en las orillas de la ciudad o en lugares autogestionados y conquistados por ellos mismos; lugares donde no son perseguidos. El local donde se llevó a cabo el aniversario, no se salvó de las críticas, ya que algunos lo consideran “un foro fresa”, aunque Juan David opina que había que aprovechar que es un foro con buen equipo de sonido con el objetivo de que se entendiera claramente lo que dicen en las letras de las canciones como parte de su espíritu combativo.

Después de vivir esta experiencia me quedo con muchas preguntas que se pueden debatir. Sería bueno hacerlo ¿La “escena” del rock sigue dividida de tal forma que a algunos rockeros no les importa lo que sigue pasando con esta persecución sistemática? ¿Las bandas no deben salir de sus espacios conquistados para evitar este tipo de persecuciones?

Parece que a la policía le gusta arruinar fiestas de aniversario, a principios de este año un operativo similar llegó a la celebración de los 10 años del disco Descripción del Miedo de Iván García en el Foro Karuzo. Ahora llegan al Beat 803 en la celebración de los 26 años de Ruido Subterráneo.

Seguir estos 26 años ya es un lujo. Hemos pensado en tirar la toalla pero acá seguimos en pie con mucha rabia, coraje corazón y todo lo que se necesita para seguir haciendo ruido”, dice Juan David.

 

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